La responsabilidad colectiva

17 de Abril de 2011 - Comentarios desactivados en La responsabilidad colectiva

Hoy domingo hago mías las palabras de Dominique Roger.

Ella es francesa, y trabajó durante 30 años para la UNESCO como fotógrafa, en un exhaustivo registro de la realidad de los paises que la componen, con énfasis especial en retratos de mujeres y niños. Si bien llegó a ocupar el cargo de Directora de Fotografía en la entidad, hoy, a los 78 años, ya liberada de responsabilidades oficiales, continúa con su actividad profesional, siempre en la búsqueda de nuevas formas de expresión.

Y, como suele suceder con los grandes artistas, no queda encasillada en la pura técnica, sino que su experiencia al recorrer el mundo se traduce también en textos, como éste que elegí para reproducir aquí.

“Lo excepcional de nuestra época es que pone a las masas en conocimiento de sus heridas y sus taras, lo que las compromete en el proceso irreversible de la responsabilidad colectiva.”

Pocas palabras, pero contundentes.

Los Homeros

11 de Abril de 2011 - Comentarios desactivados en Los Homeros

Cada época tiene el Homero que se merece.

No lo podemos saber con exactitud, pero el primero, el original, es definido como un aedo (lo que hoy en día llamaríamos cantautor), y se le atribuye la autoría de “La Odisea” y “La Ilíada”. Desde Grecia a la cultura universal, y del siglo VIII A.C. hasta el presente.

A partir del patriarca habrá habido muchos que justificaron  llevar su nombre con razones válidas. Pero desde este rincón, me conformo con evocar a tres que, en el siglo XX, sobresalieron por su talento.

Homero Manzi, un fino poeta que logró elevar la canción popular al nivel de obras maestras.

Homero Expósito, que no le iba en zaga a Manzi, elaboró con su hermano Virgilio temas que renovaron el lenguaje tanguero.

Homero Alsina Thevenet (HAT), eximio crítico cinematográfico, periodista y escritor, fue el guía y mentor de espectadores de cine, en ambas orillas del Plata.

Los tres tenían un rasgo en comun: era gente culta.

Y ahora, vamos al último, al actual, al mas famoso, al mas influyente: Homero Simpson. No es un ser real, alguien de carne y hueso, que nace, crece, envejece y muere. Ni siquiera es un personaje, al que puede interpretar un actor real. Como es un dibujo, él y su familia permanecen invariables desde hace muchos años, y probablemente, por muchos años mas. La globalización lo difundió, y su presencia rebotó en innumerables comentarios y reflexiones.

Lei algunos, y solo quiero rescatar dos conceptos, de los muchos y muy sesudos que están disponibles. Por un lado algunos, incluyendo al propio autor de la criatura, lo califican de “estúpido”. Por otra parte, alguien lo definió como “estadounidense puro”. Si esto fuese realmente asi, ¿que implica para el mundo?

Trenes izquierdistas

7 de Abril de 2011 - Comentarios desactivados en Trenes izquierdistas

El domingo 10 de junio de 1945 se cambió en nuestro pais el sentido de circulación de los vehículos. Se pasó de circular por la izquierda (recuerdo de la influencia inglesa) a hacerlo por la derecha, como en la mayoría de los paises. El decreto que asi lo disponía, exceptuaba a los trenes y … a los tranvías. Era obvio que modificar toda su infraestructura era demasiado complicado, sino imposible.

Los añorados tranvías pasaron a ser historia, pero los trenes, tanto los de superficie como los subterráneos, continuan hasta el presente circulando por la izquierda.

A propósito, ya que mencionamos “trenes” e “izquierda”, aqui van algunas de mis preguntas ingenuas. ¿El tren subterráneo funciona en forma distinta al tren de superficie? ¿Los asalariados que trabajan en unos y otros realizan tareas muy diferentes?

Lo digo por la puja de los obreros del subte para tener su propio sindicato, cuando podrían ser incluídos naturalmente en la Unión Ferroviaria, en aplicación del viejo precepto sindical de “un sindicato por actividad”.

Claro,  no nos engañemos. Para estas cuestiones nunca se aplica la lógica, ni el sano criterio, ni el sentido común.

Pueblo de la Nación

7 de Abril de 2011 - Comentarios desactivados en Pueblo de la Nación

Escenario: Monumental edificio de la Facultad de Derecho de la UBA. Imponente vestíbulo para ingresar al Aula Magna. Sobre sus paredes de mármol están grabados diversos textos de relevancia institucional. Entre ellos – el Preámbulo de la Constitución (¿que mejor ubicación que ésta, verdad?

Y, sin embargo… sucede algo extraño. El texto no está completo. Después de unos discretos puntos suspensivos, empieza con “… con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, … etc”

¿Por que razón, si hay suficiente espacio, se omitió el comienzo? ¿Porque es muy conocido? No parece motivo suficiente. De todos modos, como servicio a la comunidad, aqui lo transcribimos:

“Nos, los representantes del pueblo de la Nación Argentina, reunidos en Congreso General Constituyente, por voluntad y elección de las provincias que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes, …”

Finalmente, una pregunta ingenua: ¿No será que en este siglo XXI alguien en la Facultad de Derecho le tuvo mas miedo al concepto “Pueblo de la Nación” que los Constituyentes de 1853?

1203

1 de Abril de 2011 - Comentarios desactivados en 1203

No, no invocamos un número cabalístico. Simplemente se trata de la cantidad de días que se deslizaron entre el post anterior y el actual. La servicial Tecnología asi nos lo informa, y no tenemos derecho a dudar. Como yapa, tambien nos propone una alternativa familiar: 3 años, 3 meses, 17 dias. En ese lapso, el mundo siguó andando, pero no por aqui.
Hoy nos encomendamos a la suprema protección de la susodicha Tecnología y retomamos el “blo”.

Los calzoncillos de Vargas Llosa y los héroes de Fukushima

1 de Abril de 2011 - Comentarios desactivados en Los calzoncillos de Vargas Llosa y los héroes de Fukushima

Agnes Varda es una prestigiosa realizadora cinematográfica francesa. En una entrevista que le hicieron hace un tiempo, cuando las preguntas derivaron hacia su (supuesto) feminismo, hizo un curioso planteo (cito de memoria): “Que levante la mano el hombre que pueda afirmar que nunca una mujer le lavó su ropa interior y sus medias”.
A raíz del actual, y no saldado, debate sobre el flamante y flameante Premio Nóbel en la rama literaria, en el cual profundos pensadores, tanto panegiristas como detractores de Vargas, expusieron potentes argumentos, me saltó a la memoria este sencillo desafío de la Señora Varda.
Me imaginé al joven y ya exitoso escritor peruano Mario Vargas Llosa, de la época en la que todavía sonreía, armando con arte y oficio sus textos tan apreciados, con su mente totalmente liberada de la carga de la cotidianeidad, mientras una silenciosa y humilde Doña María peruana se ocupaba de prepararle calzoncillos limpios.
Sin embargo, no creo que en los usuales agradecimientos al comienzo de cada libro, el escritor la incluyera entre quienes colaboraron con él.
Pasaron muchos años, los peruanos no lo quisieron como presidente, y quizás él tampoco quiso mas a los peruanos. Y mientras él se calzaba el Premio Nóbel, lejos de allí (aunque nuestro planeta es cada vez mas chico), otros laburantes como Doña Maria, llámense ingenieros, técnicos, peones, es decir los que saben como hacer las cosas, estaban jugándose la vida para lavar los trapos sucios de la corporación dueña de los reactores nucleares berretas en Fukushima.
Por ahora, los vociferantes medios ya les aplicaron la medallita de cartón de “Héroe de Fukushima”. Y así es: cada vez que hay que sacar las papas del fuego (o el plutonio del reactor), allí van los asalariados (millones de asalariados en todo el mundo) simplemente a hacer lo que es necesario hacer para que todo funcione mas o menos bien, mientras los CEOs de las corporaciones se esmeran en aumentar las utilidades y sus propios ingresos.
¿Y Vargas Llosa? Aprendió a disfrutar de la compañía de los CEOs, y cuando a todos esos laburantes, peruanos o japoneses, el sistema les permite votar, y se deciden por alguien que no le cae bien al Marqués, él frunce la boca en un gesto de supremo desdén, y desde su pedestal dictamina “urbi et orbi”: ¡Populismo!


Alicia y Juan Bautista

15 de Diciembre de 2007 - Comentarios desactivados en Alicia y Juan Bautista

Dias de mucha efervescencia en este rinconcito del planeta. Además de exportar tangos, futbolistas, soja y otras vituallas, siempre nos encargamos de proporcionar a las agencias noticiosas internacionales la noticia insólita del día, aunque mas no sea, digamos, una invasión a las Malvinas. Obviamente, no somos Suiza, que solo llama la atención cuando alguien empieza a revolver cuentas secretas. Pero, quizas, vivir aquí sea mas apasionante.

En estos dias, el mundo asistió asombrado a la imagen del Presidente entregando el mando a… su esposa. Lo que pasa que la señora tiene su propio currículum político, que no le va en zaga al de él. Juntos constituyen un poderoso tándem, y todos hablan de la “pareja política”, a la cual, con la familiaridad inherente al nuevo siglo, mencionan como “Cristina y Néstor”.

Sin embargo, ellos mismos se presentan como continuadores de la obra de otra pareja similar, a la que nadie llamaba “Eva y Juan Domingo”, pero que todos sabemos de quienes se trata.

De todos modos, retrocediendo todavía más en el tiempo, nos encontramos con… un matrimonio de médicos, que son los que encabezan este post. Insólitamente, en el libro “Barrios, calles y plazas de la ciudad de Buenos Aires – Origen y razón de sus nombres”, nos encontramos con un excelente ejemplo de cómo es posible resumir en tres renglones para cada uno, dos fructíferas vidas dedicadas a la acción política.

Juan Bautista Justo (1865-1928), médico y político; fundador de “La Vanguardia” en 1894; redactor de la Declaración de Principios y de los estatutos del Partido Socialista; publica en Madrid la primera versión española del “Capital” de Carlos Marx; fundador de la cooperativa “El Hogar Obrero”; diputado nacional en 1912, 1916 y 1922; senador nacional en 1924; autor de “Teoría y práctica de la Historia”.

Alicia Moreau de Justo (1885-1986); médica, periodista y dirigente política; dirigió la revista “Humanidad Nueva” y el semanario socialista “La vanguardia” desde 1956 hasta 1962; autora de “La mujer en la democracia”, “El socialismo según la definición de Juan B. Justo” y “Que es el socialismo en la Argentina”.

Para la topografía urbana la “Av Juan B.Justo” oculta piadosamente el tumultuoso recorrido del arroyo Maldonado, y la “Av. Alicia Moreau de Justo”, otra vez insólitamente, es la espina dorsal del flamante y paquetísimo barrio de Puerto Madero.
Pero para nosotros, los argentinos, ellos, Alicia y Juan Bautista, fueron y siguen siendo mucho mas que eso.

Los blues del weblog

11 de Noviembre de 2004 - Comentarios desactivados en Los blues del weblog

Esta ciudad de Buenos Aires (mi Ciudad), como todos saben, fue oportunamente fundada, luego fue cruelmente arrasada, y luego, empecinadamente, renació de sus cenizas, y fue refundada para persistir (vasco tenía que ser el segundo Fundador).

Filósofos, sociólogos y otros pensadores sin marca en el orillo ya reflexionaron sobre el sino argentino de construir trabajosamente, destruir sin ton ni son, y luego, con melancolía bien criolla, intentar reconstruir. “Es la guerra y la demolición / arrasando paredes y calles” dice nuestra pensadora-poeta.

También las publicaciones, como no, aparecen, impactan, decaen, simulan desaparecer, y luego, como en un truco mágico, hop, helas aquí nuevamente, vivitas y coleando. Quien mas, quien menos, hubo y hay varias, y muy prominentes, que lucieron el cartelito “2ª. época”.

Este weblog, con toda su modestia, y quizas para no ser menos, no pudo eludir el periplo señalado: apareció un día de San Fermín, se mantuvo apretando los dientes, y “el dia menos pensado” alguien, del otro lado del globo (¡maravillas de la Red!) bajó una palanca, y mi tan cuidado weblog se esfumó en la nada. “Había que tener una vacap”(¿?) dictaminaron los entendidos.

Pero, sobre el pucho, mis padrinos en Internet, Diego y Esteban, pusieron manos a la obra, y recurrieron al Tío Google (que es una especie de Gran Cartonero Universal), y, síseñor, el Tío tenía, en uno de sus millones de bolsillos, mis articulitos, un poco ajados por el trajín, pero sanos y salvos.

Ahora están otra vez a disposición del que quiera, y yo espero poder retomar esta tarea de escribir mensajes y tirarlos al mar dentro de una botella, a la espera que alguien los encuentre. Y recemos para que Santa Internet me proteja, y la Divina Red me ampare.

Y, como titulamos esta notita con influencia foránea, la cerramos con el muy criollazo grito folklórico:
¡Se va la segunda!

De vicios y virtudes

10 de Julio de 2004 - Comentarios desactivados en De vicios y virtudes

En los tiempos que corren, cada político (o politiquero) se considera en la obligación de contar con un economista de cabecera. Cada integrante de la dupla desconoce los entretelones del oficio del otro, pero ambos tienen algo en común: se dan maña para destrozar al unísono a nuestro idioma. Cuando nos espetan sus peroratas por los medios, suelen decir que determinado problema redunda en un círculo vicioso, lo cual probablemente sea cierto. Y a renglón seguido, aseguran que la solución que proponen creará un círculo “virtuoso” (!).

La expresión “círculo vicioso” podría aplicarse a quien produce acciones sucesivas, suponiendo avanzar, cuando en realidad termina por desembocar en el punto de origen. Una cabal imagen de los círculos viciosos en los que se ve enredado nuestro país podría ser esa vieja conocida – la calesita. Todos ocupamos nuestros lugares, montando a caballo, en las carrozas, los botes o los aviones, y luego de galopar, remar o pilotear desaforadamente, descendemos en el mismo lugar en el que habíamos subido.
Si todo girar en redondo (como el perro que se muerde la cola) ya se supone vicioso, porque no se avanza hacia ningún lado, ¿no sería una contradicción agitar el susodicho “círculo virtuoso”? Entre paréntesis, ¿a cuanto está el kilo de “virtudes”?.

Canción oscura

26 de Enero de 2003 - Comentarios desactivados en Canción oscura

No me gusta el humor negro. Creo que hay que observar la muerte y las discapacidades con todo lo que tienen de trágico, y no intentar minimizarlas con algun chiste ingenioso. Sin embargo la realidad, la implacable realidad, se ocupa de lanzarnos a la cara, con toda su inocencia, un feroz chiste de humor negro.
En el subterráneo (si, pasan muchas cosas en el subterráneo) veo con frecuencia a una pareja de ciegos limosneros. Ella camina delante con el brazo extendido, portando un vaso metálico. El carga detrás un acordeón, que ejecuta medianamente bien, y canta. Ambos tienen los ojos firmemente cerrados. El tiene la deferencia de ir renovando su repertorio. A pesar que ya los vi muchas veces, siempre la canción que interpretaba era distinta. Pero el otro dia me sorprendió con este clásico:

Que bonitos ojos tienes
debajo de esas dos cejas,
debajo de esas dos cejas
que bonitos ojos tienes.
Ellos me quieren mirar,
pero si tu no los dejas,
pero si tu no los dejas
ni siquiera parpadear.

Los pasajeros estaban silenciosos, probablemente absortos en oscuros pensamientos. Solo se oia el ruido de las moneditas cayendo en el vaso metálico.